Inspiración,
sentarte frente a una hoja de papel,
del blanco más blanco
que pueda haber.
¡Pero no!
Esto no es así.
Inspiración,
qué es sino estar dentro
de ti,
de mí
cabeza.
Y fuera
del mundo
comiéndotelo.
Inspiración,
qué es sino
versos impregnados
de toda tu indignación.
Inspiración.
Tan subjetivo como el pensar
si es que eso,
en algún momento
podemos decir
que existe de verdad.
Cuatro sílabas
y una cabeza para sostener el pelo
y estorbar sobre los hombros.
Inspiración,
un dolor de cabeza
más
casi innecesario
pero tan espléndido
tanto
que ya me es necesario.