Hace ya
mucho tiempo que me gustaría vivir en un cuento, su final siempre es feliz y
sus protagonistas siempre valientes. Antes nosotros también lo éramos, casi vivíamos
en uno, pero con el tiempo, nuestro cuento se volvió más y más oscuro, más y
más tenebroso…
Ahora recuerdo
temblando con quién y dónde vivo. Aún así, cada noche, después de lo inevitable,
saco entre lágrimas nuestro cuento preferido y lo leo, porque me recuerda
épocas pasadas, en las que todo era feliz, y eso me da nuevas esperanzas y
vuelvo a creer que cambiará, sin embargo, mis moratones siguen ahí, acumulándose,
marcándome de por vida… pero le sigo queriendo y sé que él a mi también. Mas
todo lo que creo se ve siempre frustrado y voy comprendiendo que no soy la
princesa con el príncipe azul que aparecen en mis sueños, la apariencia de mi amor
verdadero me engañó y se convirtió en un monstruo feroz sin que yo me diera
cuenta.
Hoy por
fin he visto que mi cuento está mal escrito, pero tengo fe y creo que seré
capaz de volverlo a escribir, yo sola, sin él. Esta noche será la última en la
que aguarde mi suerte, sé que me va a seguir pegando, que ya no cambiará… lo
único que lo ha hecho es su forma de amarme y he decidido que ya no me gusta,
no puedo aguantar más golpes, me merezco algo más, algo mejor. Por eso, a
partir de mañana voy a ser la protagonista de mi cuento, que de nuevo cambiará
a ser uno feliz. Acudí a la policía y ya jamás estará conmigo, el monstruo por
fin ha sido vencido por alguien valiente, porque lo he conseguido, soy la dueña
de mi historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario